Robos en Córdoba. El Club Audax sufrió más de 20 robos en tres meses y quedó al límite: “No sabemos qué hacer”
Los delincuentes se llevan cables y hasta levantan sectores del césped sintético, mientras más de 400 chicos utilizan el predio.
El Club Audax, ubicado en barrio Empalme, al extremo sur de la ciudad de Córdoba, atraviesa una situación crítica debido a una seguidilla de robos que afecta directamente el funcionamiento de la institución.
Según relataron integrantes de la comisión, durante los últimos tres meses sufrieron más de 20 ingresos de delincuentes. La situación se agravó esta semana, cuando el predio fue atacado durante cuatro noches consecutivas, desde el sábado hasta el martes.
Los ladrones no solamente se llevan cables y dejan al club sin iluminación. También levantan sectores del pasto sintético de las canchas, generando daños que obligan a la institución a realizar reparaciones de manera constante.
El predio tiene aproximadamente dos hectáreas y media y, de acuerdo con lo explicado por las autoridades del club, los delincuentes pueden ingresar por distintos sectores. Incluso señalaron que encontraron indicios de que utilizan cuchillos para cortar y retirar elementos.
“Recurrimos a la Policía, tenemos la denuncia hecha, vino la Guardia Urbana pero la ola de robos no para. No sabemos a quién recurrir”, contó Soledad, integrante de la comisión, al hablar sobre la situación.
Un espacio para más de 400 chicos
El problema no solamente afecta la infraestructura. En el Club Audax concurren más de 400 chicos, incluidos jóvenes con dificultades económicas, y además dos colegios utilizan las instalaciones para desarrollar sus actividades.
Desde la comisión remarcaron que el club representa un espacio de recreación y contención para los chicos de la zona y que la reiteración de los robos pone en riesgo su funcionamiento.
“Si nos siguen robando los cables no podemos seguir trabajando y no podemos generar más ingresos para nuestro club”, advirtieron.
La situación también genera un fuerte desgaste entre quienes sostienen la institución. Graciela, otra integrante de la comisión, explicó que deben destinar tiempo y dinero constantemente para solucionar los daños provocados.
“Todos los días tenemos que llamar al electricista para que conecte los cables”, señaló.
Entre las alternativas que evalúan se encuentran elevar las tapias e instalar más cámaras de seguridad. Sin embargo, reconocen que afrontar esas inversiones resulta cada vez más complicado porque buena parte de los recursos disponibles deben utilizarse para reparar los daños ocasionados por los robos.
“Uno trata de ponerle tiempo, dinero, el club es de los chicos de la zona que vienen a hacer su recreación y esto produce desgano”, expresó Graciela.
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